Regularmente sustituimos las cosas y a veces sustituimos la
vida: alguien espera que uno dormite descuide su rutina se
sienta desamparado frágil sin la menor idea -aturdido
rencoroso– para ocupar nuestro lugar en la butaca del
desconcierto: y en ocasiones a uno le corresponde ser
sustituto: manipulador de la frescura –nuevo paisaje–
ritmo de ricas posiciones y potentes conjuros: eficiente
modelo del porvenir: la piel que debajo goza sin cesar:
sustituimos lo oculto por lo aparente: lo in por lo out: las
papas por la cebolla la tarde de ayer por el momento de hoy
una cerveza fría por otra más fría el ir y venir por un boleto
de avión el espejo por nuestro rostro: y viceversa
- José Eugenio Sánchez-