Breve génesis de la revolución: ¡Abajo la Corona! ¡Arriba los hombres libres!
El 23 de septiembre del 1868 unas 500 personas, entre ellas esclavos, hacendados, abogados, maestras y amas de casas, se levantaron en armas contra el gobierno colonial español. Sus demandas, o comó los nombró su progenitor, los diez mandamientos de los hombres libres eran: la abolición de la escalvitud, el derecho a fijar los impuestos, el derecho de reunión, el derecho a poseer armas, la inviolabilidad del ciudadano y el más importante, el derecho a elegir las autoridades locales . Además de los diez mandamientos, los separatistas también pedian la eliminación de la libreta de jornal y el desalojo inmediato de las fuerzas españolas de la isla de Puerto Rico. Esta revuelta pasó a ser conocida como el Grito de Lares y proclamó por vez primera la llamada República de Puerto Rico. A pesar de contar con el apoyo de influyentes sectores de la sociedad isleña el Grito fue ahogado en menos de 48 horas por las fuerzas españolas. Muchos fueron arrestados y algunos del los líderes de la revolución ya exiliados, como Ramón Emeterio Betances y Segundo Ruiz Belvis, fueron declarados enemigos de la Corona y se les prohibió la entrada la isla so pena a muerte por el delito de sedición.
Luego del fracaso político del Grito las autoridades coloniales, primero las españolas y luego las norteamericanas, declararon ilegal la conmemoración y celebración de la fecha histórica. No obstante, a pesar que el Grito sí había fracasado en su cometido politico, histórica e ideológicamente sembró un precendete. El día del Grito de Lares pasó a tomar un lugar muy importante en la memoria patriótica de los puertorriqueños. Tal es el caso, que durante la decada del 1930, el Partido Nacionalsita Puertorriqueño (PNPR) decidió recastar la fecha del olvido y comenzó a organizar actos conmemorativos en la Plaza de la Revolución cada 23 de septimebre. El entonces secretario general del Partido Nacionalista, Don Pedro Albizu Campos, declaró el 23 de septiembre y al pueblo de Lares cómo un episodiodio y lugar sagrado. Haciendo la que mejor saben hacer, los nacionalistas desafiaron abiertamente a las autoridades norteamericanas y continuaron a reunirse en Lares cada 23 de spetimebre. Práctica que ha perdurado hasta el presente.
Liberando el grito; el ritual en el presente
Declarado por el gobierno local en el 1969 cómo día de fiesta nacional y bajo la atenta mirada de las autoridades estadounidenses, la celebración del Grito de Lares pasó de ser un simple hecho histórico a la corporrealización de un ritual político que continua retumbando en el imaginario nacional. La ritualización de la fecha constituye la representación corporea de mayor fuerza, relevancia y quizá, de participación, que hay en Puero Rico por la celebración de la identidad nacional. ¿Qué hace del Grito un ritual? Además del aspecto performativo que ha adquirido hay muchas cosas que convierten esta celebración patriótica en un ritual. Primero, la celebración tiene un valor altamente simbólico en el país. Para algunos, el Grito es un recordatorio que la lucha por la libertad humana y política es un asunto pendiente que no se debe ignorar. Para otros, la revolución lareña es un acontecimiento histórico de un país en formación y como tal debe ser observado. La práctica performativa iniciada por los nacionalistas en los años 30’ hicieron posible el visualizar la fecha, los acontecimeintos y el espacio como algo ‘’sagrado’’. De hecho, no es nada extraño el conseguir camisetas y afiches que inmortalizen una de las frases más famosas del Albizu con respecto al episodio lareño: "Lares es Tierra Santa, y como tal, debe entrarse a ella de rodillas". Además de perpetuar la fecha, otra característica que hace de Lares un ritual es la santificación del espacio.
En Puerto Rico se han protagonizado episodios violentos en conjunto con las autoridades colonizadoras en turno, especialmente, en los últimos años 108 de dominio estadounidenses. En ocasiones, cualquier evento protagonizado por simpatizantes de las ideologías separatistas (izquierda) han sido prohibidos y/o saboteados hasta el punto de generar víctimas fatales. Desde el re-vival de la celebración de Lares por el ala política izquierdista, las autoridades norteamericanas han mantenido un control casi total sobre el suelo y el espacio público boricua. De esta forma, rechazando la participación e integración social de la dicidencia en la mayoría de los foros nacionales. Sin embrago y hasta el momento, el único enclave y rinconcito nacional que nadie le ha podido arrebatar a la izquierda es precisamente, Lares.
En una entrevista realizada a la destacada joven intelectual y activista puertorriqueña, Marie Gelpi, esta nos explicó el significado que tiene la conmemoración del Grito de Lares para la izquierda. No obstante, Gelpi, tambien habló sobre la importancia hsitórica de la fecha y como el conocer nuestro pasado nos define como ciudadanos de nuestro país.
ZD: Como espectadora y participante de la celebración del Grito de Lares, ¿cual sientes tú que es la importancia de los eventos realizados este día?
MG: ‘’La importancia de la celebración del Grito de Lares es resguardar un espacio en el cual no se deje morir la memoria colectiva en torno a las gestas del pasado y del presente, como lo es la lucha por la soberanía y la liberación nacional. Lares no fue el primer intento de sublevación pero, sí es uno de los más importantes debido a la gama de sectores sociales envueltos clamando por la justicia social. A nivel macro, el Grito ocurre al mismo tiempo que otras sublevaciones en América Latina detalle que fortalece y reafirma nuestra lucha. El recordar los motivos y las condiciones por los cuales se da el Grito nos llena de ezperanza y también de nostalgia por no dejar escapar y luchar contra la manipulación de versiones incompletas y manipuladas de la historia. Al fin de cuentas es un capítulo de la historia de nuestro pueblo. ’’
ZD: ¿Cual es el concepto o ideal de nación que permea en el espacio lareño durante las celebraciones?
MG: ‘’Es complicado porque el concepto nación y la definición de la Patria son cosas muy personales que todos conceptualizamos de formas muy distintas. Sin embargo, me parece que el ideal que permea en Lares es el pensamiento y el sentimiento de que la patria es algo vivo con una historia e identidad que intenta definirnos a nosotros mismos como pueblo. La celebración intenta otorgarnos una identidad que nos permita salir del terrible insularismo que durante años nos a traumatizado al momento de definirnos como puertorriqueños. El célebre 'somos o no somos/ estamos pero no estamos’ deja de existir porque en Lares estamos todos porque allí, está una parte de nuestra historia.’’
La memoria y la revolución corpórea
La conmemoración del Grito fortaleze los lazos ideológicos entre los ciudadanos que asisten a los eventos. Sin embargo, el propósito principal de celebrar el Grito es observar un acontecimiento histórico ya incorporado en una celebración. En este sentido la celebración anual del Grito es un ejemplo de una forma de recordadación basada fundamentalmente, en lo que Paul Connerton califica como técnicas y ceremonias corporales para transmitir y preservar la memoria. Desde el punto de vista performativo, los rituales que ocurren durante la celebración del Grito dejan una especie de guión némonico en el cuerpo que es repetido através del tiempo.
Las actividades del Grito dan inicio con el desfile de los Cadetes de la República desde la catedral. Cargando las banderas de Lares, el Partido Nacionalista y Puerto Rico, los cadetes se abren paso entre la multitud hacia el cementerio de Lares donde se le rinde homenaje a los caidos. Mientras, en la plaza y en la Catedral se realiza una misa que da inicio a los actos de manera oficial. Al retorno de los cadetes a la plaza se realiza un cambio de bandera frente al Obelísco dedicado a Betances. Finalmente, un solo de trompeta entona La Boriqueña mientras algunos espectadores cantan y otros se mantienen en silencio lanzando al aire el puño izquierdo.
Depués de rendirle el debido repespeto a los símbolos pátrios se da paso a la participación oratoria de los invitados, líderes y representantes de distintas colectividades políticas y sociales que componen la izquierda entre ellos: el Partido Nacionalista de Puerto Rico (PNPR), Partido Independentista Puertorriqueño (PIP), Partido Socialista Puertorriqueño (PSP), el Movimiento Independentista Nacional Hostosiano (MINH) y la Coordinadora de Presos Políticos. Entre los mensajes y discursos se les dedica la actividad a uno(a) o varios miembros de la izquierda sean estos activistas, ex prisioneros políticos o combatientes en la lucha armada, que se hayan destacado en la lucha por lograr la liberación de la isla. La clausura oficial del evento es anunciada por una segunda entonación del himno nacional.
Conclusiones: La lucha por el espacio
La conmemoración del Grtio está repleto de pequeñas ceremonias rituales y simbología asociada con a la larga lucha por la soberanía del territorio nacional.Si bien el repertorio performativo de Lares crea una especie de comunidad entre los asistentes y los participantes, lo más importante es que la celebración logra recontextualizar este pedacito de historia dentro del panorama cultural y político puertorriqueño en el presente. No obstante, fuera de Lares esta conmemoración crea un sin número de problemas para la izquierda y para todas aquellas personas de otras ideologías que asisten al evento. El probelma principal no toma lugar dentro de Lares sino afuera y es protagonizado por la izquierda y las autoridades. Debido a las tenciones del pasado reciente entre la dicidencia, el Estado local y estadounidense, la celebracíon del Grito constituye una ‘provocación’ y crea una lucha por la ‘definición’, ‘demarcación’ y ‘regularización’ sobre el espacio público y político en la isla. Ambas partes tienen una versión distinta sobre las prácitcas que definen a determinados conceptos de nación. Como una conclusión parcial, pienso que lo que ocurre es que ambas partes tienen una forma distinta de ver la historia lo que al final, se podría convertir en una versión incompleta de la misma. Lo que es indudable es que independientemente de lo que ocurrió y ocurre en Lares cada 23 de septiembre, no podemos negar que este es un episodio histórico que ha sido reconocido por nuestro gobierno y por tanto, tenemos el derecho de celebrarlo en una forma pacífica como cualquier otro día nacional.