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Ivette Román es una
de las pioneras del "performance" en Puerto Rico. Su trabajo
escénico se distingue por el uso de la voz para explorar las posibilidades
de ésta, así como las del lenguaje. Sus preocupaciones feministas,
politicas, sociales y personales han marcado su trayectoria artística.
Un ejemplo de esto es la investigación del uso del español
y el inglés en el día a día del puertorriqueño
resultado de la situación colonial: tanto de la resistencia como
de la asimilación.
Su último trabajo, Círculo, se presentó en el Tercer
Encuentro de Performance y Pólitica del Instituto Hemisférico
en Lima, Perú. Círculo es el primer trabajo que realiza
Román en el estilo del cabaret político. Éste cuenta
con la colaboració del artista plástico y performero Freddie
Mercado y del músico Amed Irizarri.
En esta entrevista le pregunto sobre su entrenamiento personal, el proceso
creativo en sus trabajos, su trayectoria artística y las motivaciones
ue son el motor de su trabajo. para
Entrevistaré a la performera puertorriqueña Ivette Román
En estos momentos estoy investigando más a fondo a la artista,
por lo cual estas preguntas podrían modificarse de aquí
al día de la entrevista
Beliza Torres: ¿Cuál es tu entrenamiento de voz?
Ivette Román: Como parte de mi entrenamiento hago ejercicios
de vocalización de clases de voz tradicionales: respiración,
vocales, consonates, tríadas, visualización creativa, cosas
así, genéricas (aprendidos en clases que he tomado en la
Escuela Libre de Música, el Conservatorio de Música y la
Universidad de Puerto Rico; así como en el Community College de
Santa Mónica, California, además de videos y talleres etc.).
Esto lo alterno con ejercicios de yoga.
Luego, viene el período de improvisación o de juego ( el
cual es todo el tiempo y en cualquier lugar). Codifico los sonidos con
símbolos inventados que uso después como "partituras"
para recordarlos y para comunicarme con los músicos. Ahora, como
tengo un hijo de cinco años, y no quiero despertarlo en el único
momento de soledad posible, ensayo en el carro, mientras voy al trabajo.
BT:¿Cuál
es tu proceso creativo?
IR:La creación parte a veces de una idea abstracta, de un
segmento melódico o simplemente sonoro, como el ritmo del abanico
que oscila en el techo - todo sonido repetitivo me llama la atención
porque crea una atmósfera mántrica. A veces, parte de una
experiencia como una conversación sabrosa con una amiga, o una
escena de cine. Ahora, con el cabaret, trabajo sobre la canción
misma, transformándola e insertando trabajos míos en las
canciones de otros.
BT:¿Cómo y cuándo te convertiste en performera?
IR:Comencé haciendo performance en la década del
80 -sin saber qué era performance- entre amigos, en fiestas etc...
Éstas eran piezas vocales experimentales que acompañaba
tocando la guitarra. La performera costarricence Elia Arce fue quien me
convenció para que me presentara en los escenarios "underground"
de California: los maratones de performance de Highways Performance Space,
en LACE (Los Angeles Contemporary Space) y Boyd Theater, entre otros.
Antes de comenzar a hacer solos, me integré al grupo LAPD (Los
Angeles Poverty Department), una ingeniosa colaboración entre deambulantes
de Skid Row y artistas residentes.
Este grupo ha sido muy significativo dentro de la historia del performance
de Los Angeles por su propuesta única y extremadamente sicológica,
de espectáculos en donde no hay división entre lo real,
lo actuado, lo fantástico, lo normal y lo esquisofrénico.
Esta experiencia me marcó profundamente, quizás más
que la experiencia de haber trabajado en Nueva York con Casa El Salvador-
durante la guerra de este querido país- la cual también
fue intensa.
En la década del 90, regresé a Puerto Rico, y monté
"20 y pico," un maratón de performance en Casa de Teo
(el Café Teatro que tenía el actor Teófilo Torres
en Río Piedras), en el cual cada artista tenía veinte minutos
para hacer su performance. En Puerto Rico, me interesé por estudiar
académicamente el género del performance para poder explicarlo,
y poderme explicar. Tomé el curso de de Historia del Performance
dictado por Nelson Rivera y el de Teatro de Vanguardia por Rosa Luisa
Márquez, ambos en la Universidad de Puerto Rico. Ahora, leo artículos
de diversas revistas como la canadience Musicworks y la Art Papers, etc...
BT:¿Por qué
haces performance? ¿Cuál es tu búsqueda?
IR:El proceso de búsqueda ha pasado por varias etapas. Cuando
componía, sin saber que lo que hacía era performance, lo
hacía por necesidad, y lo hacía para mí solamente.
Sentía que era parte de conservar la cordura, en un momento en
el que, quizás, por ser muy joven, no tenía otras vías
para comunicar o verbalizar emociones intensas: desesperación,
frustración, impotencia, vacío. Entonces, estos trabajos
eran subjetivos, abstractos, de lenguaje simbólico; como si quisiera
esconder "la verdad" de mí misma. Aún así,
estos trabajos eran más verbales que los más recientes,
y los acompañaba con guitarra, influenciada por la Nueva Canción.
Luego, al desarrollar una relación con el escenario y con las personas
que veían mis espectáculos, entendí que mis necesidades
eran comunes a las de otros, especialmente a otras mujeres. Estos vacíos
internos se fueron llenando, y fué cuando el trabajo cobró
un significado político-al menos "oficialmente".
Las piezas se hicieron más confrontativas y mínimas en recursos:
eliminé primero la guitarra y, eventualmente, la palabra. Inclusive,
las piezas se volvieron más silenciosas. En este momento, la búsqueda
estaba enfocada en el uso del instrumento de la voz y todas sus posibilidades,
porque ya confiaba en que el mensaje se iba a comunicar de todas maneras.
Bueno, y el mensaje era básicamente la existencia misma y, dentro
de ésta, la lucha de poder con la lucha del poder- el cual para
mí es y sigue siendo la causa principal de los vacíos, si
no de todos, de la mayoría de ellos.
Otro mensaje claro y obligado, porque nos ha tocado vivirlo, es el de
la identidad. Quizás, ya no tanto la búsqueda de ella, sino
más bien la contemplación de la misma- se confunde con la
vivencia colonial de la Isla, con la posmodernidad e inclusive con la
postura ante el mundo de las artes desde el punto de vista de artista
de performance, y lo que he hecho para validarme como artista, y cuestionarme
si todo esto es "real". Por eso este trabajo ha sido un collage
de imágenes sonoras y corporales, con un sancocho de temas entrelazados
, decodificados, simultáneos- como si todo nos llevara a lo mismo.
Ahora, desde abril de 1999, influenciada por el cabaret político
latinoamericano, y con el interés de rescatar la época de
cabaret de Antonio Pantojas, Ivonne Coll con Georgina Borri y Teófilo
Torres, entre otros, comencé este proyecto que se llama Círculo.
Aquí, regresa la palabra y los comentarios políticos más
abiertos. Además, estoy innovando con el humor caribeño
(antes el humor en mis trabajos era "por debajo de la mesa"),
el uso del vestuario (es la primera vez que estoy trabajando, no como
Ivette, sino a través de un personaje: La Diva PosApocalíptica
y otra más reciente, La Calandria Guaraguá de Manatí).
También, es la primera vez, desde la época del LAPD, que
colaboro de manera regular con otros colegas (Amed Irizarri y Freddie
Mercado), y la primera vez que interpreto canciones de otros (los performero
Ivy Andino y Eduardo Alegría y la escritora Mayra Santos, entre
otros).
Lo que no sé decirte todavía es por qué el cambio
de lo abstracto a lo obvio , de lo mínimo al artificio y del "solo
show" al trabajo colaborativo- o quizás ya te lo dije.
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