Maja Horn
Instituto Hemisferico
3rd Encuentro Anual Lima, Peru
Entrevista con Jesusa Rodríguez

 

"New War New War":
Jesusa Rodríguez sobre política, placer y performance

Entre el 5 y el 13 de Julio del 2002 se desarrolló en Lima, Perú el tercer encuentro del Instituto Hemisférico. Y por segunda vez (ya lo había hecho en el encuentro de México, en el 2001) Jesusa Rodríguez, reconocida performera mexicana, participó presentando su nuevo trabajo. Junto con Liliana Felipe y Regina Orozco, mostraron su pieza "New War New War," un cabaret político, que responde a algunos de los desarrollos políticos recientes, después del atentado terrorista en New York en septiembre pasado. Su performance, articula las dificultades de cómo hacer cabaret y recurrir al humor en tiempos de tragedia.
Esta pieza da lugar a discusiones sobre algunos de los temas y cuestiones que recientemente se han silenciado no sólo en el campo político, sino también en los medios en general. En la charla posterior a la presentación la artista enfatizó la importancia de articular/ formular el disenso político, sobre todo cuando otros lugares dados a la opinión pública, como los medios, cierran más y más la posibilidad de tener perspectivas distintas. Pero, a la vez, Rodríguez subrayó que cualquier práctica del performance debe seguir ciertos principios éticos, que en su caso comienzan con el hecho de que su humor apunta a reirse de los victimarios, nunca de las víctimas.
Este performance indica algunos de las premisas fundamentales que no sólo caracterizan el trabajo de Rodríguez, sino también la misión del Instituto Hemisférico en general: el papel central que tiene el performance como una práctica política, el poder del cuerpo 'vivo' en el performance y la importancia de los espacios públicos para dar lugar a la expresión creativa y a la intervención política.

Voy a conversar con Jesusa Rodríguez, actriz, dramaturga, directora y activista que tiene su proprio bar-cabaret y teatro en la ciudad de México.

Pregunta I
Trabajas en varios espacios, espacios 'performativos' como tu bar-cabaret y distintos espacios públicos. ¿Cómo afecta o influye el espacio en tu estrategia de representación, sobre todo cuando tratas de transmitir un cierto mensaje político?

JR. El espacio es esencial porque pienso, por ejemplo, que ahora los teatros se han convertido en espacios imposibles. Ya no funcionan los espacios, los teatros institucionales se han convertido en lugares para hacer propuestas comerciales, han sido tomados por una serie de empresas comerciales. Entonces el espacio teatral, lo que conocemos como el escenario teatral, se ha convertido en un escenario esclavo de la televisión. De modo que los espacios abiertos realmente son los espacios que hoy día, para mí, tienen mucho más sentido como lugares para trabajar. Por supuesto la estrategia en cada caso es muy diferente y afecta muy distinto en cada situación. Si uno piensa que el espacio público favorito ahora en las ciudades son las plazas comerciales, son no- lugares, son espacios muertos…. Y allí no se puede hacer nada porque incluso la seguridad policial impide cualquier manifestación y ahí es donde la gente prefiere reunirse ahora.
De modo que a mí lo que más me importa son espacios donde pueda cruzar cualquier persona. Para ello necesitas, por supuesto, ingenio para el sonido, para que te escuchen. Y también me ha gustado mucho la idea de trabajar en espacios insólitos, como cuevas, cavernas, minas, lugares alejados de la ciudad. Esto me está interesando más que nada. O ruinas arqueológicas o, por ejemplo, en el desierto de México una bóveda de una mina que está cincuenta metros debajo de la tierra. Esto es muy interesante, trabajar en espacios insólitos.

Pregunta II

Cada vez más se da una politización del deseo/ placer en México pero también en otros países latinoamericanos, ¿qué papel tiene el performance en este proceso para tí? ¿Qué relación ves entre la política y el placer?

JR Creo que se ha llegado a un punto de tal angustia, depresión y dolor, especialmente en los pueblos latinoamericanos, sobre todo, por supuesto, en los grupos de gente con pocos recursos económicos, que el trabajo hacia el placer es super indispensable porque ya es demasiado el dolor. Y día a día, como se acrecienta la pobreza, se acrecienta el dolor, entonces la búsqueda del placer deviene casi como una respuesta natural a toda esta agresión tan fuerte que viene del norte hacia los países del sur. Entonces, esta búsqueda de manifestaciones gozosas en todo sentido es, yo creo que cada vez más estamos viendo en los movimientos políticos mucha más diversión. Por supuesto que, además, subyace el principio antiguo de que siempre que te ríes del poderoso, el poderoso comienza a caer. Pero además hay una necesidad de hacer protesta y resistencia a través del placer y creo que no hay nada mejor que si vas a hacer un acto de resistencia hacerlo con placer, porque sino te cansas muy rápido y resistes mucho menos.

Pregunta III

Diana Taylor ha dicho que el performance es como una batalla siempre en vivo, y el cuerpo es a la vez escenario y arma. ¿Qué función tiene para tí el cuerpo, sobre todo el cuerpo desnudo como 'arma' en tu trabajo? Te parece que la percepción del cuerpo 'real' está cambiando o siendo afectada por la proliferación de los medios? ¿cómo ves el papel que los medios tienen en la sociedad del siglo XXI, sobre todo en relación con el performance y otras prácticas 'en vivo'?

JR Me cuesta mucho pensar en el cuerpo como un arma. Es que [creo que] no hay nada más frágil sobre la tierra que el cuerpo humano en todas sus versiones. Se vuelve un arma cuando le pones un uniforme y sobre todo unas botas militares, o como decía el poeta …. 'lo único que hemos hecho es agregarle al puño cerrado armas cada vez más sofisticadas para matar, cuando lo único que habría que hacer es no cerrar el puño.' Yo creo que el cuerpo no es un arma sino un instrumento en todo caso, pero de una gran fragilidad siempre que lo uses como arma; si lo usas como instrumento quizás sí se vuelve algo muy poderoso. Como arma es de una gran fragilidad, porque un cuerpo solo no tiene ninguna fuerza, quizás un cuerpo,… quizás mil cuerpos se pueden convertir en una fuerza. Pero a mí me ha pasado de estar yo sola frente un camión de volteo que va a destruir una ruina arqueológica y no puedo hacer nada, me quitan y el camión sigue adelante; tenemos que ser más de quinientas personas para detener al camión. Entonces, yo creo que el cuerpo visto como arma a mí me resulta imposible. Es como la palabra, la palabra no es una arma, pero puede ser una bomba. Una bomba que no mata, pero una bomba de reverberación y, muchas veces, de purificación o de destrucción, de otras cosas. Puede ser peor usar la palabra que el 'explosivo real.'


Y el desnudo… creo yo que en toda la historia humana, no hay nada más frágil y más poderoso que el desnudo. Por extrañas razones el cuerpo tal cual ha motivado siempre las reacciones más extrañas, o de hipnosis, o de belleza; de armonía o de terror. Entonces, hay también ahí una alianza entre el significado y el cuerpo, entre la proyección de ese cuerpo y lo que el cuerpo es en sí. Entonces, a veces puede ser mucho más fuerte la niña que corre desnuda en Vietnam, aquella niña que le cae Napalm y corre desnuda, es una imagen que creo que ha tenido mucho más poder que el soldado más protegido con el uniforme más sofisticado o Robocop. Creo que esa niña modificó el pensamiento humano, aquella niña corriendo desnuda creo que es el desnudo más importante que hemos tenido.

¿Te parece que ahora con los medios, la tele sobre todo, está cambiando la percepción del cuerpo? Yo sé que trabajas mucho con vídeo… ¿cómo ves la relación?

JR Yo creo que la televisión es una especie de trama por la que no pasa nada que tenga que ver con el organismo humano, ni la mirada, ni realmente el cuerpo. Si en el cine quizás todavía podemos captar la mirada humana, en la televisión …. Yo veo la televisión y trato de ver los ojos de la persona … y no está, no hay mirada, la televisión no deja pasar la mirada por ejemplo, mucho menos el erotismo o las cosas corporales. Nunca he visto nada en televisión que me provoque una emoción verdadera. Entonces, a mí me preocupa porque ahora todo el mundo de lo virtual, de lo digital y toda esa cuestión del internet, de la web y todo eso, me preocupa porque siento que hay una distancia enorme entre lo que es y lo que estoy viendo. Lo que estoy viendo es una apariencia de lo que es pero no es lo que es; todavía en el cine yo suponía que se podía transmitir lo que efectivamente era. Pero en estos otros medios creo que el cuerpo desaparece para regalarnos una imagen de cuerpo, una imagen abstracta o parecida al cuerpo humano, pero ya el cuerpo humano no está en juego allí. Entonces, yo estoy muy distante de la televisión, me resulta algo que no me emociona.