Performance Theory

Marcos Antônio Alexandre - UFMG

"Impresiones Culturales sobre los espectáculos de Danza-Teatro realizados en Belo Horizonte - Brasil"

Hoy día sabemos que el mundo se encuentra en un proceso de constantes transformaciones y los términos post modernidad y globalización funcionan como ejes conductores de esas transformaciones. Lucia Santaella (1999:11) atenta a esos cambios y a los nuevos rumbos de la danza y de la cultura el mundo nos dice que:
Em escala planetária, à nova ordem econômica e geopolítica de cenários sociais em mutação junta-se a emergência de novos caracteres formais da cultura. De fato, há marcas visíveis de modificações profundas nos modos de se produzir e pensar a cultura. No ponto do iceberg aparecem fatores já bastante alardeados, tais como pluralismo do pastiche, as apropriações do provincianismo, de vernáculos locais e tradições regionais, os registros diversificados do popular, o questionamento das velhas dicotomias entre cultura de massa vs. erudita, popular vs. elite, kitsch vs. vanguarda, rural vs. urbana, nacional vs. internacional. Enfim, a cultura parece estar querendo olhar para todos os lados, tentando reavivar todos os tempos.

Las palabras de Santaella son muy apropiadas para el desarrollo de la temática de este trabajo donde busco establecer una lectura sobre la importancia de algunos espectáculos de danza-teatro realizados por Compañías de Belo Horizonte - Brasil, para la manutención del concepto del arte corporal y de las identidades culturales del país, que es formado por una inmensa variedad de mitos y culturas.
Cuando hablamos de danza hoy se nos confunden los estilos. Bajo el rótulo de contemporáneo suelen ser reunidas producciones, en sus distintas manifestaciones, de danza moderna, post moderna, danza-teatro. Generalmente dentro del nombre "contemporáneo" vamos a encontrar obras que se distancian de los parámetros del ballet clásico y del moderno. Cássia Navas (1999) nos explica que tal paradoja se justifica, pues, si las fronteras entre danza contemporánea y ballet moderno son identificables en varias etapas de la génesis de la danza moderna, más precisamente a partir de la década de los 80 los límites entre ellos se quedan más difíciles de ser establecidos, sobretodo en las obras de los creadores de vanguardias. Desde de mi punto de vista lo que realmente importa no es poner cada estilo dentro de una casilla, sino observar como los distintos estilos de danza pueden ser trabajados para demostrar la variedad cultural de un pueblo, en este caso, el brasileño.
A través de lo expuesto se hace imprescindible reafirmar que en el mundo en que vivimos, la globalización de la cultura nos impone nuevas formas de conocimientos que provocan cambios en todas formas de expresión del Arte, inclusive en la danza, que busca a cada día, a través de corrientes distintas, medios de renovación que hacen muchas veces con que la memoria cultural de un grupo se mantenga o crean nuevos espacios que permitan el intercambio de las Artes. Belo Horizonte, tercera ciudad más grande de Brasil, finalmente empieza a aparecer en el escenario brasileño de la danza contemporánea. Actualmente la ciudad es un referente no sólo de las Artes Escénicas, sino también de la Danza. La ciudad es la anfitriona del ECUM - Encuentro Mundial de las Artes Escénicas, del FIT - Festival Internacional de Teatro y del FID - Festival Internacional de la Danza. Estos eventos se dan a cada dos años cuando la ciudad recibe grupos, investigadores, espectáculos y performers no sólo brasileños, sino también de otros países.
De entre la variedad de trabajos producidos en Belo Horizonte merecen destaque aquellos realizados por Marcelo Gabriel, performer irreverente que creó la Companhia de Dança Burra, que a principio era compuesta por apenas dos integrantes - él y Adriana Banana - pero actualmente es formada solamente por Gabriel. Éste ha creado espectáculos como As pirañas também usam kolinnos, Estábulo de Luxo (1995 - premio de mejor concepción artística por la Asociación Paulista de Críticos de Arte), la trilogía llamada de auto presencia: O Nervo da Flor de Aço (1996), O Anti-homem (1997) y Um Solo com a Sombra 1998), entre otros. O Nervo da Flor de Aço es el primer de la trilogía. Con ese espectáculo Gabriel recibió los premios de mejor creación e interpretación de espectáculo de danza de 1996 de la Asociación Paulista de Crítica de Arte. O Nervo da Flor de Aço pone en jeque la definición estrecha y tradicional del arte, abriendo nuevas fronteras entre la danza y el teatro presentando temáticas que van más allá del concepto abstracto del Arte. Marcel Gabriel se apropia de los elementos comunes de sus creaciones - el homosexualismo, el autoritarismo a través de la dictadura, el arte - haciendo de ellos un simple objeto de su mirada crítica. Denise Pedrón (1999: 36) hablando sobre el desempeño del performer en este espectáculo nos dice que
[...] É impossível pensar em movimentos harmônicos (Gabriel debate-se contra a parede ou tenta se desvencilhar de dois aparadores com os quais outros atores comprimem seu corpo) ou em canções melódicas (o tom predominante da trilha sonora é de música industrial, barulhos de serra elétrica, hélice de helicóptero, etc.); a corrida contra o tempo dilatado do espetáculo é exaustiva e exaure o ator e o espectador a um só tempo.

Gabriel organiza O Nervo da Flor de Aço de manera fragmentada, haciendo parodia de la midia y de las artes, teniendo como local de enunciación el suyo - el de artista gay. Es él quien concibe el espectáculo, canta, danza, lo interpreta en vivo y auto exhibe en un telón, demostrando todo su eclecticismo a través de su cuerpo y movimientos performáticos.
Otras producciones realizadas en Belo Horizonte son aquéllas en que se trabajan la cuestión cultural mineira o brasileña, poniendo énfasis en elementos del folklore y de la religión con sus festejos y creencias. De esos trabajos puedo citar Aparecida y Entre o céu e a terra. Aparecida, del Grupo de Dança Camaleão, es un espectáculo de la tierra, místico. Bajo la dirección de Marjorie Quast los doce bailarines danzan al sonido de Bach, atabaques, pájaros, canciones religiosas y africanas, demostrando rasgos de lo que nosotros, los brasileños, somos: indígenas, negros, europeos. Durante la presentación nos deparamos con nuestros colores, afeites, costumbres, nuestras raíces, nuestra belleza y nuestras creencias. En el escenario se representa el encuentro de Nossa Senhora Aparecida, santa brasileña encontrada en un río y venerada por toda la nación. Los bailarines guiados por sonidos de tambores, voces y música en un dialecto africano sienten cada estímulo sonoro y responden con sus cuerpos. Surge una bailarina negra llevando un vestido blanco cuando todos entran en el escenario, le sacan su vestido dejándola sola hasta la entrada de tres parejas. En otro momento, una bailarina surge de las espaldas de los otros, mientras cae del techo ropas. Se inicia una danza ritual donde todos se sacan las ropas y se las cambian delante del público. Los hombres ponen los vestidos y luego un bailarín viste al otro cambiándose de ropas. Se revive la historia de la Santa conducido ahora por la música de Bach. Es interesante observar que hay una ruptura entre la música clásica y los movimientos de los bailarines que no están fijados en el ballet clásico. Los movimientos son rápidos rompiendo con lo clásico y destacando lo gestual de cada expresión del bailarín. El cuerpo, aquí, como atenta Leda Martins (2002: 88-89) no es solamente una extensión ilustrativa del conocimiento dramáticamente representado y simbólicamente representado por convenciones y paradigmas seculares. Él es, sí, local de un saber en continuo movimiento de recreación y transformaciones perennes del corpus cultural. Por eso, los sujetos y sus formas artísticas que de ahí emergen son tejidos de historia y, por lo tanto, escriben historia.
Con esta propuesta escénica se busca hacer con que el público mineiro se vea frente a sus creencias religiosas demostrándole como ésas están presentes en su vida. De las entrañas del río surge la Santa que toma vida en el escenario a través de los cuerpos de los bailarines que se mueven en un ritmo rápido, pero armónico. Como el propio nombre del grupo ya lo indica - Camaleão - en Aparecida los bailarines se transforman, intercambiando sus colores, sudores y brillos, a través de cada gesto, surgidos a partir de la música clásica que interacciona con la brasileña.
Entre o céu e a terra, dirección artística de Cristina Machado, es representado por la Cia. de Dança de Minas Gerais, una de las más tradicionales de Belo Horizonte, fundada en 1971 como Cuerpo de Baile de la Fundação Clóvis Salgado. Ese espectáculo también retrata la historia y la cultura mineira. Sus veintitrés bailarines se proponen a través de sus cuerpos contar la historia de la explotación del territorio de las minas, dos siglos después de la llegada de los portugueses a Brasil. En el escenario, el espectador ve a través de la danza la búsqueda del oro y la lucha por el dominio de las sierras. Es el tiempo de una población variable - portugueses aventureros, negros esclavos, indígenas, mineros, frailes, gente en búsqueda de oro y un pedazo de tierra. Es tiempo de la Contra-reforma y del Absolutismo. La iglesia y los reyes se unen para frenar el pueblo, en medio a embates filosóficos, ideológicos y religiosos. Entre o Céu e as Terras nos muestra a través de una trilla sonora concebida para el espectáculo la diversidad cultural y racial que componen el pueblo mineiro. Los distintos ritmos que componen nuestras raíces - capoeira, tambores, samba - dialogan con el ballet moderno a través de los gestos de los bailarines. Según las palabras de Mauro Werkema (2001), con las cuales corroboro, el espectáculo "mostra o elevado nível técnico dos bailarinos e o trabalho firme e consciente que se expressa na criatividade dos elementos coreográficos. Sons, cores, materiais, imagens, gestos, corpos acabam se integrando distintamente em performance forte, de maior identidade."
Otro grupo que se destaca en el escenario de la danza de Belo Horizonte es el 1o Ato. Sus espectáculos ya se hicieron reconocidos en todo Brasil, pues reflejan el trabajo de años de caminata artística con premiaciones en la ciudad y en el país. De entre sus trabajos más conocidos destaco Desiderium (1997), Beijo (1999) y Isto aqui não é Gotham City (2001). Este último es el que me detengo en este trabajo. El espectáculo lleva al escenario recuadros y takes bailados, inspirados en el universo de los cómics, del cine y de la tele. Son personajes como Bat man y Robbie, Super man, Mujer maravilla, Guasón, Gatúbela, entre otros, que son retratados en el escenario. El grupo trabaja dentro de la concepción de danza-teatro. Para eso utiliza recursos de teatro y mímica para recrear a través de una lectura contemporánea personajes inolvidables como los villanos y héroes que hicieron historia en la vida de toda una generación. La sinopsis del espectáculo es la búsqueda de los bailarines-actores por un objeto. Ese acto reúne personajes diversos, de orígenes y razas distintas, en una arriesgada aventura, reproduciendo el submundo de una metrópolis imaginaria. La rapidez de los movimientos y el humor son los puntos centrales de ese trabajo. En Isto aqui não é Gotham City danza y teatro son categorías que se diluyen y se mezclan. A pesar de no hacer uso de la palabra en tanto texto, el espectáculo presenta a los ojos del espectador un macro texto que remonta de sus memorias de niño, el lúdico se nos salta a la vista. Asistiendo a los bailarines del 1º Ato en el escenario puedo afirmar que la danza no prescinde de la palabra y el teatro no trabaja sin coreografía. El cuerpo del bailarín y/o actor en ese trabajo ya no es solamente un elemento de sustentación para lo que indica la palabra, la trilla sonora o la danza, por el contrario, él se apoya en esos lenguajes estableciendo una relación dialógica con ellas.
Por fin me gustaría detenerme un poco en el trabajo desarrollado por el grupo Corpo, el más importante de Minas Gerais y seguramente uno de los más destacables de Brasil en la danza. El grupo que tiene veintisiete años de trabajo, ha presentado a lo largo de la carrera sucesivas metamorfosis coreográficas, creando y proponiendo a cada trabajo una nueva forma de sentir y bailar la danza contemporánea. El Corpo bajo las manos de Rodrigo Pederneiras, coreógrafo de la mayoría de los trabajos del grupo y su director, cuenta con veinte bailarines que llevan sus coreografías, enseñándolas a distintos países, haciendo con que su trabajo y el estilo de danza desarrollado en Belo Horizonte sea hoy reconocido en el mundo.
Mucho se habla sobre sus producciones que son suceso desde la primera Maria Maria (1976), espectáculo nacido a partir de la música de Milton Nascimento, que hizo gira por catorce países, estableciendo un record de la producción local. Luis Fernando Veríssimo (en BOGÉA, 2001:19) hablando sobre el trabajo del grupo nos dice:
Toda vez que eu vejo o Corpo, fico patriota. Não tipo nossos campos têm mais flores, eta nóis, essas autobajulações. Mas com uma grande alegria por compartilhar desta coisa que é ser brasileiro, um sentimento que começa na garganta, desce para a barriga e fica ali, irradiando calor cívico, até o fim do balé. Que coisa diferente é essa, ser brasileiro? Não sei, é uma sensação, não é um conceito. Acho que nenhuma outra nacionalidade tem a coisa brasileira.

Lo expuesto por Veríssimo pasa no sólo el espíritu nacionalista inherente al brasileño, sino la fuerza que trasmite el grupo en el escenario. De entre los trabajos realizados por el Corpo me interesa el último - O Corpo - homónimo al nombre del grupo. Este espectáculo también coreografiado por Rodrigo Pederneiras y con trilla sonora compuesta especialmente por Arnaldo Antunes trae para el escenario de la danza brasileña una vez más una nueva propuesta de movimientos. Las letras de las músicas de Antunes aparentemente simples y sin sentido se cazan con cada movimiento del bailarín, haciendo con que todo su cuerpo se armonice no sólo con cada música, sino también con todos los elementos que componen el escenario desde la luz hasta el vestuario y la poca escenografía. Con movimientos pendulares, los bailarines siguen el ritmo, demostrando a través del cuerpo fragmentado y en movimientos pegados al suelo toda la levedad peculiar al estilo que consagró el grupo. Arnaldo Antunes hablando respecto a cómo se dio la composición de las músicas para el espectáculo dice que: "O nome do grupo já me disse tudo. Corpo. Dessa célula foram vindo as sugestões sonoras e semânticas que eu usei na trilha. Desse composto de ossos carne pele sangue órgãos músculos nervos unhas e peles." (sf)
La simplicidad de las letras de Antunes la podemos percibir a través del Momento VIII:
O corpo existe e pode ser pego.
É suficientemente opaco para que se possa vê-lo.
Se ficar olhando anos você pode ver crescer o cabelo.
O corpo existe porque foi feito.
Por isso tem um buraco no meio.
O corpo existe, dado que exala cheiro.
E em cada extremidade existe um dedo.
O corpo se cortado espirra um líquido vermelho.
O corpo tem alguém como recheio.

Esa música, como todas las otras creadas por Antunes, forma una sincronía con cada gesto del bailarín durante la presentación del Corpo dando al espectáculo un tonos automático, a principio, pero lúdico, erótico a la vez e intenso como lo observa Eliane Robert Moraes (en BOGÉA, 2000:63):
[...] no compasso eletrônico da trilha de Arnaldo Antunes, a coreografia se inicia com a representação de bailarinos robóticos, que se movem num ritmo febril, em angulosos gestos maquinais. Se, a princípio, os movimentos automatizados parecem rendidos à mecânica nervosa do caos cosmopolita, pouco a pouco eles vão parecendo um centro oculto, erotizado, que se oferece como ponto privilegiado de comunicação entre corpos.

Como forma de conclusión me gustaría enfatizar que a través de los espectáculos mencionados en este trabajo, la danza da voz a aspectos culturales que prepasan por el cuerpo y movimientos de los bailarines, diluyendo las fronteras entre los lenguajes del teatro y de la danza, conyugándolos en el escenario. Barba (1995:11) afirma que "A tendência de fazer uma distinção entre a dança e teatro, característica de nossa cultura, revela uma ferida profunda, um vazio sem tradição, que continuamente expõe o ator rumo a uma negação do corpo e o dançarino para a virtuosidade." La división occidental entre bailarín y actor es revista a través de los espectáculos analizados lo que me permite afirmar que como acto performático, cada uno cumple con la función de realizar una ceremonia social, enfatizando las identidades culturales del pueblo mineiro, haciendo dialogar con sus mitos de raíces folklóricas, su religión, su política e ideología. Además hay que tener en cuenta que bailar es performatizar, es un acto de inscripción cultural.

***

Referencias bibliográficas:

ANTUNES, Arnaldo. CD - O Corpo. São Paulo: Compact Disc Digital Áudio, sf.

BARBA, Eugenio e Nicola Savarese. A arte secreta do ator - Dicionário de Antropologia teatral. Campinas: Editora Unicamp, 1995.

BOGÉA, Inês (org.). Oito ou nove ensaios sobre o grupo Corpo. São Paulo: Cosac & Naify Edições, 2001.

MARTINS, Leda. Performances do tempo espiralar. Performance, exílio, fronteiras - errâncias territoriais e textuais (orgs. Graciela Ravetti e Márcia Arbex). Belo Horizonte: Departamento de Letras Românicas, Faculdade de Letras/UFMG, 2002. pp. 69-91.

NAVAS, Cássia. Dança e Mundialização - Políticas de Cultura no Eixo Brasil-França. São Paulo: Editora Hucitec, 1999.

PEDRÓN, Denise. O que dizer do teatro hoje? Intertextualidade em algumas experiências do Teatro Brasileiro dos anos 90. O caso de Circo Bizarro, Babachdalghara e O Nervo da Flor de Aço (tesis de maestria). Belo Horizonte. Faculdade de Letras - UFMG, 1999.

Programa del Espetáculo Aparecida. De Luis Arrieta y dirección de Marjorie Quast. Camaleão Grupo de Dança. Belo Horizonte, 2002.

Programa del Espectáculo Entre o Céu e a Terra. Dirección de Cristina Machado. Cia. de Dança de Minas Gerais - Fundação Clóvis Salgado. Belo Horizonte, 2001.

Programa del Espectáculo Isto aqui não é Gotham City. Dirección de Suely Machado y Coreografia de Paulinho Polika. Grupo 1o Ato. 2001.

Programa del Espectáculo O Corpo. Coreografía de Rodrigo Pederneiras. Grupo Corpo. Belo Horizonte, 2000.