| [Esto es una nota que mande al Foro del
Cuarto del Quenepon, revista cibernetica puertorriqueña, http://cuarto.quenepon.org/]
El Segundo Encuentro Anual del Instituto
Hemisférico de Performance y Política
"Memoria, Atrocidad y Resistencia"
Monterrey, México
June 14-23
Aquí presento, a pedido especial
de Marimater OíNeill, algunas breves notas sobre el Segundo Encuentro Anual
del Instituto Hemisférico de Performance y Política, titulado
"Memoria, Atrocidad y Resistencia". Dicho encuentro se llevó
a cabo en Monterrey, México, del 14 al 23 de junio de 2001 y contó
con la participación de aproximadamente 200 personas oriundas de
gran parte de las Américas. Este encuentro dio continuidad
al evento que se celebró el año anterior en Rio de Janeiro
(ver nota de Carmen Oquendo en la revista Nómada) y a los que se
harán en el futuro en Lima (2002) y posiblemente Buenos Aires (2003)
y quién sabe si en San Juan (¿2004?). El Instituto
Hemisférico de Performance y
Política es una iniciativa
del Departamento de
Performance Studies de NYU, específicamente
de su directora, la prof. Diana Taylor, al que se
le han sumado varias instituciones
académicas latinoamericanas, incluyendo la Universidad de Rio de
Janeiro (Unirio) en Brasil, la
Universidad Autónoma de Nuevo
León (México) y la Pontificia Universidad Católica
de Lima (Perú). Además de patrocinar los encuentros,
el
Instituto ofrece cursos colaborativos
a través del internet para las universidades que forman parte del
consorcio. También mantiene un
archivo virtual sobre el performance
y los estudios de performance en las Américas; hasta ahora cuenta
con valiosos "cuadernos" cibernéticos
sobre el Grupo Cultural Yuyachkani
de Perú y sobre H.I.J.O.S., una organización de hijos de
desaparecidos y exiliados de la última
dictadura militar en Argentina.
[Ver el website del Departamento
de Performance Studies de NYU para más
información.]
El encuentro es una mezcla de varias
actividades diferentes: presentaciones artísticas y académicas;
talleres de creación, danza y
técnica corporal; manifestaciones
políticas; exhibiciones museográficas; fiestas e intercambios
informales. Es decir, tiene algo de festival de
teatro, algo de conferencia académica
y algo de curso intensivo para artistas y aspirantes a tal. Confieso
que fui más que nada por mi
enorme deseo de conocer e interactuar
con los grandes performeros mexicanos: la gran Jesusa Rodríguez
y su inseparable compañera
argentina, Liliana Felipe; el célebre
Tito Vasconcelos; la mítica Maris Bustamante; también fui
por la oportunidad de sentir en carne propia las técnicas y enseñanzas
sobre el performance, algo que como académico y crítico teatral
no tengo mucha oportunidad de hacer. Ya en esta breve lista se observa
cierta tensión encuanto a qué tipo de "performance" es el
que íbamos a ver, discutir y analizar: "performance" como
tradición divergente del espectáculo escénico asociado
más directamente con el teatro, o "performance" en su sentido de
"performance art" como variante de las artes plásticas, identificadas
por Bustamante en México como "artes no objetuales". Y si
consideramos que el encuentro también contaba con la presencia de
Susana Baca, primerísima exponente de la tradición musical
afro-peruana; con la coreógrafa y performera Marianela Boán
y DanzAbierta, principal grupo de danza moderna de Cuba, quienes presentaron
"Chorus Perpetuus"; con Augusto Casafranca y Ana Correa de Yuyachkani,
con su espectáculo "Adiós, Ayacucho"; con Carmelita Tropicana
("Leche de amnesia") y el teatro Pregones de Nueva York ("El bolero fue
mi ruina"); con H.I.J.O.S. y el Grupo de Arte Callejero de Argentina; pues
vamos percibiendo la gran variedad de enfoques, pero también el
alto calibre de la concurrencia. También reluce la amplitud
del concepto de "performance" que se maneja, como algo que va desde la
intervención callejera por parte de un grupo activista (que muy
posiblemente se vale de una propuesta estética pero siempre al servicio
de su objetivo político) hasta grupos e individuos que acostumbran
hacersu trabajo en galerías de arte o teatros tradicionales o alternativos.
Fue curioso ver la confusión
generada entre los mexicanos, acostumbrados a un concepto y una definición
muy específica del "performance" ante el tan rico "desmadre" que
se ofrecía en en encuentro bajo este título. Habría
que recordar que en los círculos académicos de Nueva York,
el "performance" se maneja como concepto
teórico que integra las tradiciones de artes que surgen desde el
Surrealismo y que se
desarrollan en los años sesenta
(el "happening",etc.) con las aportaciones de los estudios antropológicos
que analizan los rituales,
las fiestas populares, las celebraciones
sociales, etc.; estudios que se nutren de las teorizaciones de personas
tales como Víctor Turner y
Richard Schechner. Este concepto
se extiende en Estados Unidos y otras partes para aplicarse a los estudios
de la política, la danza, el
teatro, la moda, etc. En México,
sin embargo, el "performance" se entiende a través de las intervenciones
tempranas de artistas como
Alejandro Jodorowski, y se ciñe
a una práctica estética muy específica, coronada principalmente
en espacios del DF tales como el Ex-Teresa, una edificación colonial
extraordinaria que fue rescatada del derrumbe y que ahora sirve como sede
de todo tipo de festivales internacionales de
"performance" bajo la acepción
más limitada; precisamente en estos días se celebraba el
tercer Festival Internacional de Arte Sonoro.
Quisiera en una nota futura elaborar
mis impresiones más concretas sobre las actividades desarrolladas
en el Encuentro. Antes de eso, sin
embargo, sólo quiero reconocer
el enorme valor que tuvo para mí, como puertorriqueño residente
en los Estados Unidos, el poder compartir con
un grupo muy nutrido de performeros
y académicos puertorriqueños de ambos lados del charco.
De la isla, fueron Viveca Vázquez, Teresa
Hernández, Yvette Román
y Aravind E. Adyanthaya; de acá fuimos Licia Fiol Matta, Agnes Lugo-Ortiz,
Carmen Oquendo, Arleen Casanova Ferrer,
Jorge Merced, Rosalba Rolón
y varios otros de Teatro Pregones, Marlene Ramírez-Cancio, y este
servidor (¡y mis disculpas si se me quedó
alguien!). Si consideramos
que Rosa Luisa Márquez y Antonio Martorell fueron invitados especiales
del encuentro de Rio de Janeiro, podemos
afirmar que la participación
puertorriqueña en estos encuentros ha sido valiosa e importante.
En otra nota futura quisiera comentar
el estado actual de la cultura y política lésbica y gay en
México, particularmente en el DF. Estuve
durante poco más de una semana
en la Ciudad de México y mi visita coincidió con la decimo-quinta
Semana Cultural Lésbico-Gay, celebrada en
el Museo Universitario del Chopo,
al igual que con la vigésimo-tercera Marcha de Orgullo Gay de México,
donde me crucé con la incansable
activista boricua Mirka Negroni.
El evento más conmovedor de esta semana fue el homenaje póstumo
al pintor mexicano-puertorriqueño
Oliverio Hinojosa, quien falleció
recientemente. En su documental sobre la Semana Cultural, Pancho
Casas y Yura Labarca muestran a Oliverio
discutiendo sus preferencias por
el arte figurativo y abstracto y cuestionando la relación de ambos
medios a lo que se podría llamar un
arte "gay"; los realizadores chilenos
(Casas y Labarca) en estos momentos se encuentran recaudando fondos para
su largometraje "La
pasajera" basado en el lesbianismo
y la vida secreta de Gabriela Mistral. En Monterrey recién
acababan de celebrar su primer festival y
marcha de orgullo gay. Toda
esta actividad se da curiosamente bajo el nuevo gobierno conservador del
Presidente Vicente Fox (PAN), a la vez
que se presencia el cierre de un
gran número de "antros" (bares y discotecas) gay en el DF bajo el
gobierno izquierdista del PRD, que controla la ciudad.
Larry La Fountain-Stokes, Professor
at Rutgers University, New Jersey, USA |