Gisela Cánepa Koch
Hemispheric Institute
Third Annual Encuentro, Lima, Perú
Keynote Address, July 5, 2002

 

"Lima Como Espacio de Disputa: Migración y Performance"

Sumilla:

En la década de los ´70 las invasiones de tierras por poblaciones migrantes provenientes de los Andes ya era una práctica casi institucionalizada. A través de este modo informal y mediado por organizaciones populares de base, los nuevos limeños negociaron con el Estado su derecho de residencia en la ciudad, conquistando su condición de pobladores al mismo tiempo que de ciudadanos. Por otro lado, el desarrollo de una economía informal basada en una racionalidad y organización productiva andinas, da lugar a una clase empresarial emergente, así como a nuevos sectores medios. Proceso que se traduce en su constitución como trabajadores urbanos y consumidores, ingresando a través del mercado al mundo globalizado. Así, barriadas, economía informal y nuevos patrones de consumo han sido señalados por las Ciencias Sociales como los factores de transformación de Lima.
Yo quiero incidir en un argumento más cultural para explicar las transformaciones de la Lima contemporánea. La peculiaridad de las invasiones de los 70 reside en otro factor importante y es que éstas fueron televisadas. Tal evento mediático contribuye significativamente a la constitución de Lima como espacio publico y, por lo tanto, en escenario y objeto de la lucha por la representación. A las invasiones televisadas le siguen otros eventos mediáticos: el sexto, la captura de Abimael Guzmán, la toma de la embajada del Japón, hasta los Vladi-videos, en los cuales identidades sociales, étnicas, políticas, de género y generacionales son significadas y localizadas en el paisaje urbano.
Este es el contexto dentro del cual hay que entender el significado y dinámica de las distintas formas de representación que se generan en la ciudad y que al mismo tiempo son generativas de ésta. Las poblaciones de migrantes así como las generaciones que las suceden no solo son ciudadanos, productores y consumidores. Es importante reconocerlas como agentes culturales que a través de distintas formas de representación se constituyen, diferencian y posicionan como limeños. Dentro de tal línea de reflexión la re-contextualización de las formas culturales andinas en la ciudad son comprendidas en su capacidad de transformación y, por lo tanto, adquieren valor político e histórico, en vez de ser objetivadas como meros repertorios patrimoniales, o reducidas a simples formas de cultura arcaicas y localistas.