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Audiencias y contextos:
la historia de ‘Benetton contra los mapuches’
Claudia Briones y Ana Ramos
Abstract in English
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1 Introducción
El conflicto entre la empresa Benetton y el Pueblo
Mapuche, ocurrido en la provincia de Chubut, Patagonia Argentina,
trascendió el mero estatus de caso jurídico o injusticia
local en los que suelen circunscribirse otros enfrentamientos con
los indígenas. Este caso obtuvo rápidamente su formato
de historia y su puesta en escena en distintos medios de difusión.
Comenzó a circular a fines del año 2002 a partir de
los comunicados de prensa de la "Organización de Comunidades
Mapuche Tehuelche 11 de Octubre" (OCMT), quien desde entonces
y hasta el día de la fecha acompaña a la familia mapuche
que protagonizó el conflicto y enmarca este caso en la lucha
más amplia de un Pueblo. Al poco tiempo, la historia ya estaba
circulando en los comunicados de solidaridad de distintos movimientos
y organizaciones sociales de base, en los medios alternativos de
prensa, en los medios de comunicación --gráficos y
audiovisuales-- regionales, nacionales e internacionales. El día
del juicio oral y público, el 26 de mayo del año 2004,
se había conformado una audiencia tan amplia como heterogénea.
Miradas de orígenes diferentes y puntos de vista igualmente
disímiles se habían encontrado ese día para
seguir el juicio de Benetton contra mapuches.
A lo largo de más de un siglo de dominación
por parte del estado argentino, el Pueblo Mapuche, como tantos otros
Pueblos Originarios han sufrido prácticas genocidas, múltiples
expropiaciones, explotación y discriminación. Sin
embargo para el conjunto de la sociedad argentina el sometimiento
de los aborígenes habría finalizado con la "conquista
del desierto" y nunca representó un tema social del
presente. No obstante, en el contexto de crisis de la Argentina
de los primeros años del siglo XXI este caso, nombrado como
"Benetton contra mapuches", ha centrado las miradas de
las audiencias nacionales y se ha convertido en el centro de distintas
alianzas y luchas en el campo social.
A partir de estos hechos, el presente trabajo
busca develar en el complejo entramado de las puestas en escena
de la historia, cuáles fueron las representaciones del conflicto
que lograron capturar la atención de vastos sectores de la
sociedad argentina y que hicieron que este caso alcanzara una visibilidad
y adhesión que otros no tuvieron ni alcanzaron. En otras
palabras, nos interesa pensar las relaciones entre performances,
audiencias y contextos con el fin de reflexionar, en una Argentina
que se piensa desde la crisis, sobre los significantes utilizados,
los temas sociales que éstos refractan y los sectores sociales
que en ellos se reconocen juntos o separados.
2 Hacia la puesta en escena
2.1 El expediente judicial: Breve reseña de los hechos
Las 500 hectáreas que conforman el lote Santa Rosa se encuentran
en el paraje Leleque, región noroeste de la provincia de
Chubut. Rosa Rua Nahuelquir y Atilio Curiñanco, quienes nacieron
en una comunidad mapuche cercana --la Colonia Indígena Agrícola
y Pastoril Cushamen-- deciden volver a proyectar sus vidas a partir
del trabajo en la tierra. Atilio explica en una de las tantas entrevistas
que le realizaron: "la decisión mía ha sido a
través de los trámites hechos para solicitar el lugar...
volver al lugar donde nací, porque toda mi familia, mi padre,
mi mamá, vivió toda la vida ahí casi, yo también
quería volver al lugar" (Pv Weche Lafkenche 27/05/04).
Estos trámites a los que refiere Curiñanco dejaron
dos documentos en el expediente legal: primero, el permiso de ocupación
y el reconocimiento del carácter fiscal del lote Santa Rosa
que, de forma oral, hiciera el Instituto Autárquico de Colonización
de la provincia --esto es afirmado por los mapuches, negado por
el Instituto y puesto en duda por la empresa Benetton--, por el
otro, un acta escrita elaborada en la Comisaría cercana donde
los Curiñanco avisan que ocuparán el lote solicitado
para un emprendimiento familiar.
El 23 de agosto del 2002 ingresaron al campo,
donde estuvieron dedicados, los meses siguientes a limpiar el terreno,
construir la casa, llevar las aves de corral y sembrar. Al poco
tiempo, recibieron la notificación de la denuncia de usurpación
de la propiedad que realizó la Compañía de
Tierras Sud Argentina S.A. --perteneciente al grupo italiano Benetton
desde el año 1991. El 2 de octubre fueron desalojados por
la policía. Un juez provincial había ordenado el desalojo
como "medida cautelar de restitución de tierras".
El
expediente se fue conformando, desde entonces, por un título
de propiedad de 1896 --aquel que, en ese entonces, obtuviera la
Compañía de capitales ingleses--, por las pericias
de los agrimensores, por gran cantidad de testimonios orales, mapas
y otras pruebas documentales. El 26 de mayo del año 2004
se llevó a cabo en la ciudad de Esquel el juicio oral y público
donde la justicia penal sobreseyó en forma definitiva a Atilio
Curiñanco y a Rosa Nahuelquir, por entender que no había
delito ni responsabilidad penal. El 31 de mayo el mismo juez resuelve
la Acción Civil a favor de la Compañía de Tierras
del Sud Argentino S.A. por entender que el predio Santa Rosa forma
parte de la Estancia Lepá, propiedad del grupo italiano Benetton,
y por considerar que la tierra en cuestión no es fiscal.
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