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Relatoría de la mesa redonda “Sexualidades y política: aproximaciones performativas”
16 de Agosto de 2005

Un hacer performativo para construir identidades

La ponencia de Hortensia Moreno planteó una reflexión sobre las Marchas de Orgullo LGBT desde las teorías de los actos del habla de Austin y Searle. Su propósito fue debatir en torno a la pregunta de cómo puede el sujeto ejercer agencia y qué prácticas performativas permiten dicho ejercicio. Hortensia amplía la reflexión de Austin sobre la performatividad verbal a la ritualidad de las representaciones públicas denominadas “marchas o manifestaciones” como actos performativos cuya “fuerza ilocucionaria” es capaz de mediar entre las instituciones y la opinión pública. Por otro lado, retomó el planteamiento de María Pía Lara sobre cómo las manifestaciones políticas “aportan nuevas formas de simbolización cultural en la auto comprensión y auto interpretación de los sujetos sociales”.

Las Marchas de Orgullo LGBT, según Hortensia, cumplen con todos los protocolos de un acto performativo exitoso, dado que cuenta con los procedimientos ceremoniales, el contexto y los testigos apropiados, además de que los participantes ejecutan acciones simbólicas que logran comunicar los mensajes deseados. En ese sentido, las marchas “conducen siempre a una posición de identidad” tanto para quienes participan (“yo soy lesbiana”) como los que no (“yo soy heterosexual”).

Hortensia señaló que el aspecto más interesante radica en la ambigüedad expresiva de estas marchas que, como actos performativos, están sujetas a múltiples interpretaciones. Para la persona que las ve de fuera, dicha ambigüedad existe cuando, por ejemplo, participan dentro de ellas, accidental o intencionalmente, personas que no pertenecen al grupo LGBT. De igual manera, existen como parte del evento expresiones de rechazo homofóbico o bien rechazo por parte de personas identificadas como gay o lesbianas pero que no están de acuerdo con los protocolos de las marchas.

Frente a la pregunta de qué hacen, performativamente hablando, los y las participantes de las marchas LGBT, Hortensia señaló que, entre otras cosas, realizan “una declaración que tiene incidencia en la producción de su propia identidad. Por el sólo hecho de estar presente en ese acontecimiento, una persona dice (y se dice a sí misma): ‘soy’, ‘pertenezco’, ‘formo parte’. Y al mismo tiempo, de manera irremediable, está marcando su diferencia respecto de aquellos que no se incluyen (de manera deliberada y consciente) en el conjunto LGBT: está diciendo ‘no soy’.”