Intervención y debate ciudadano

El grupo Urbomaquia crea acciones plásticas utilizando lenguajes gráficos, sonoros y textuales, en diferentes ciudades de Argentina. Sus acciones parten del comentario sobre problemas de actualidad (desde la desnutrición infantil, pasando por la violencia policial, hasta la corrupción en el municipio de la ciudad de Córdoba de donde el grupo es originario). Estas acciones tienen una estructura abierta y convocan a la participación activa del público como modo de reflexión e intervención en las dinámicas sociales. Las respuestas son siempre incalculables y parte integrante de la obra. Las intervenciones han despertado respuestas de varios signos, desde nuevos lazos solidarios y la reflexión en común sobre el problema que se expone, hasta denuncias y represión por lo que se ve como interrupción, provocación, o disturbio público.
-Fernando Rosenberg


Estimado Fernando:

Intentaré contarte algunas cosas que venimos realizando quienes integramos el grupo Urbomaquia, Magui Lucero, Liliana Di Negro y Patricia Avila (quien te escribe). Esperamos que este relato, en este formato epistolar, sea parte de la documentación que le interese a tu revista. Quisiéramos, al poner nuestra obra en palabras, eludir las formas académicas que muchas veces encubren el sentido pasional de nuestras prácticas.

Luego de nuestra última intervención con “Los Niños” en Posadas (capital de la provincia de Misiones, Argentina) decidimos limpiar las obras de densidad formal y de la marca de autor que nombra al grupo. Acordamos que quienes habían participado de nuestra obra nos habían dejado una gran cantidad de material simbólico y la propia gente, aún en un contexto fuertemente ideologizado, nos había dado sus palabras. Nos pareció que esa palabra podía circular y generar nuevas obras; ampliar sus sentidos, interferir los contextos, y fundamentalmente guiar nuestras acciones. Es decir nos planteamos hacer circular el don.

Así el nuevo planteo se basó en la inscripción de textos variados en objetos de la vida urbana, intentando que este hecho fuera anónimo. En todo caso, esperábamos que la palabra “apareciera” ante algunas miradas atentas y que en esa lectura se produjera una resemantización del objeto que funcionaría como soporte del texto. La elección de la frase y su conexión con el objeto no es inocente, tampoco el momento ni el lugar.

Realizamos hasta el momento tres “interferencias” y una intervención dentro de este proceso que te comento en orden de realización:

"Hay mundo por poco tiempo"

Hay mundo por poco tiempo
(Mayo 2005)
A quién castigarán hoy en lugar de los culpables
(Agosto 2005)
Cuidado con la imagen
(Octubre 2005)
Un minuto de silencio
(Noviembre 2005)